Wednesday, October 11, 2006

La sociedad civil y el conflicto armado

LAS DIMENSIONES DE LA SOCIEDAD CIVIL EN EL CONFLICTO ARMADO

Para poder comprender la labor del periodismo dentro de la sociedad civil, hay que entender primero en qué consiste el concepto de esfera pública, con el fin de definir los alcances que tiene lo público. Félix Ortega, en su libro Algo más que periodistas, en el capítulo 3: La transformación de la esfera pública, justifica esa necesidad de delimitar lo público por el poder que tienen los periodistas de “su capacidad para definir la realidad, para construirla a partir de las representaciones que de ella hacen. Como productores de información y conocimiento, como intelectuales de nuestra época son creadores de realidad. Y a ésta la configuran confiriéndole una dimensión pública.” (Ortega, 3, 50).

  • LA ESFERA PÚBLICA
Ortega cree que la esfera es un conjunto de influencias recíprocas entre el resto de ámbitos de la sociedad civil, que al contrario de lo que se ha entendido tradicionalmente por sociedad civil, este autor hace unas delimitaciones (la autoridad política, la economía de mercado y la sociedad) donde la esfera pública (la lógica informativa formada por los periodistas) está en intersección con cada una de ellas, puesto que tiene el rol central de mediar entre cada ámbito (entre la política y las asociaciones, entre las asociaciones y la economía de mercado, entre la política y la economía) y actuar como representante de cada uno. Max Weber intentaba comprender el papel de la prensa, en su estudio de 1910 Para una sociología de la prensa (citado por Ortega, pg.53), como “el principal instrumento de publicidad, esto es, de transformar en público (o de ocultar) cuanto acontece en la sociedad.” (Pgs. 53-54).
  • LA PRENSA Y SU ROL EN EL CONFLICTO ARMADO
En este punto, podemos entender el rol fundamental de la prensa en un fenómeno tan complejo como el conflicto armado. Al hacer el análisis sobre la dimensión política de la sociedad civil y su estrecha relación con los medios de comunicación, Ortega señala la función de ambos campos de representación de la sociedad. Y al poder crear realidad, a partir de su construcción simbólica, mediada por su formación y percepciones de la vida, el periodista tiene en sus manos la posibilidad de hacer visible a alguna parte de la sociedad, a su vez que invisibiliza a otros, a aquellos que no pueden convertirse en fuentes por su poca influencia de poder. Aquí se ponen en juego no sólo uno de los ámbitos –el político- sino también el de las asociaciones, puesto que es a ellos sobre todo quienes los periodistas deben representar y llevarles la voz a los que no les es otorgada con frecuencia.
  • LA AGENDA DE LOS MEDIOS

Este fenómeno en el contexto del conflicto armado tiene mucha claridad en los factores de presión que ejercen los actores armados sobre los periodistas para que les den mayor visibilidad, no sólo a la presencia de ellos en los medios cuantitativamente hablando, sino también en la importancia de sus actos en las agendas informativas, monopolizando la percepción de la opinión pública sobre el conflicto armado. Esta observación cabe por igual para cada uno de los actores (Fuerzas Militares, guerrillas, grupos paramilitares; incluso los políticos, por ejemplo en el caso de la tramitación en el congreso de la Ley de Justicia y Paz y el gobierno, al expedir posteriormente el decreto reglamentario).

Así, los grupos más vulnerables del contexto del conflicto quedan relegados a su desaparición en las agendas, al no tener instrumentos más eficaces para competirle al poder de coacción de los actores armados o de influencia de la clase política: son estas fuentes las que tienen monopolizada la representación del conflicto armado en la opinión pública, brindándole incluso mayor trascendencia a la hora de toma de decisiones de ésta como la intención de voto. Sin embargo, pareciera una observación precisa la que hace Félix Ortega, si se aplica al análisis de los contenidos de la información sobre conflicto y orden público: “los hechos se sustituyen por declaraciones de las fuentes.”(Pg. 65)

  • USO DE LAS FUENTES

En efecto, alguna información transmitida por la prensa, proveniente de una de estas fuentes llamadas “oficiales”, en algunos casos le puede estar restando protagonismo a otros hechos que afectan más directamente a la población vulnerable, que convive cercanamente a las zonas álgidas del conflicto. Una declaración de un alto mando militar puede opacar una versión de un habitante que ha sido testigo del mismo hecho. O las versiones de los paramilitares ser más tenidas en cuenta que las de las víctimas, lo mismo en el caso de la guerrilla. Es posible también que no sea así. Puede ser un mismo caso, pero que por el lugar donde ocurre adquiere importancia más en uno que en otro.

  • CASOS

Es el caso de las torturas a los soldados del Batallón Patriotas de la VI Brigada (Revista Semana, febrero 20 al 27 de 2006, No.1242). La noticia de este caso de violación a los derechos humanos de los soldados dentro de su misma institución, sin duda causa un impacto muy fuerte en la sociedad, lo que desencadena una reacción de rechazo por la crueldad de los vejámenes a que fueron sometidos los jóvenes integrantes de este Batallón. Pero de los casos diarios que denuncia la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, a través de sus informes y cuadernos de recomendaciones (el último fue publicado en abril de 2006), sobre torturas a civiles por parte de los grupos armados al margen de la ley, como también del mismo Ejército, no han tenido tanta resonancia en los medios de comunicación, como lo denuncian los mismos informes de este organismo.

En ese sentido, el ágora en que debe constituirse la esfera pública de los medios de comunicación necesita concentrarse en darle mayor cabida a ese ámbito de la sociedad, quienes a través de sus múltiples formas de organización pueden fortalecerse como grupo con poder de influencia, pero también requiere de un replanteamiento de las agencias construidas por los periodistas, puesto que ellos todavía conservan cierta autonomía para la producción de las noticias, no alcanzada todavía en un mayor grado por los empresarios de la comunicación, y son los propios periodistas los que con su privilegio de ser los constructores de realidad, quienes redefinan los criterios de visibilidad que merecen las víctimas en el contexto de la información sobre el conflicto armado colombiano.

Los medios y la realidad social

Los mass media en la construcción de realidad social


En la lectura[1] se plantea la construcción de la realidad social por parte de los medios de comunicación. El proceso de formación de la opinión pública y su papel en el control social, que plantea E. Noelle Neuman en la teoría de El espiral del silencio; y la teoría del cultivo y sus limitaciones de G. Berbner, donde se muestra la perspectiva sobre los medios de comunicación periodística, específicamente en la televisión, como agentes de socialización que construyen representaciones de la realidad social, son dos teorías que manifiestan la importancia de la emisión de la información a la audiencia receptor debido a la construcción de la realidad social que se da a partir de ésto.

  • Medios desplazan instituciones

Por parte de Abril se puede tener en cuenta la objetivación de la realidad, en la cual se puede analizar la reflexividad y la autolegimitización del discurso informativo, la responsabilidad social, en la que los medios intentan desplazar instituciones como el Estado y tratan de cumplir su papel reflexividad en el discurso massmediático. Lo que ocurre en la Revista semana en artículos como el caso de “El señor de la Sierrra” y el de “Torturas en el ejército”.

  • Responsabilidad social de los mass media
El desplazamiento forzado en Colombia es una de las inmensas consecuencias del conflicto armado que se vive en Colombia. Por lo tanto, son dos temas que van ligados. En los medios es fácil identificar la responsabilidad social, ya que intervienen como un denunciante y un registrador, en el caso de la revista Semana, donde en cada edición quedan anotados en la historia escrita del país, como son los diarios, lo que ocurre en el país y lo que el Estado hace a favor o en contra de la problemática que existe, referente al conflicto armado. Semana es una revista que cuenta con alta credibilidad en el país al estar frente a otros medios como la radio, la televisión, periódicos nacionales y locales.
  • Conflicto armado Vs Terrorismo
Es necesario anotar que sí existe el conflicto armado y que pese a la posición del Presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez que en el país lo que ocurre es terrorismo (aunque se haya retractado). Los medios se han encargado de mostrar esa realidad que vive el país, como en el caso del artículo “Espaldarazo a Uribe”, aunque en ocasiones tengan inclinaciones políticas y entonces se pueda ver lo del Espiral del silencio de Neuman, donde se apagan las voces débiles y se determina como verdad la voz más fuerte, como en el caso del artículo “Fueron las FARC, donde es visible que ya se determinó una verdad aunque existan otras voces que rumoren otras hipótesis.

[1] GÓNZALO, Abril. Teoría General de la Información: “Información, esfera pública y actividad institucional”.

LA PAZ CON URIBE REELEGIDO



PROCESO DE PAZ EN COLOMBIA CON URIBE REELEGIDO

Con la reelección del presidente Álvaro Uribe Vélez el gobierno colombiano seguirá la política de seguridad contra los grupos armados ilegales y su posición firme no negociable frente al tema de la extradición. El proceso de paz se sigue manejando como uno de los temas más importantes de este gobierno.

  • POLÍTICA DE SEGURIDAD DEL GOBIERNO

En el gobierno actual, el Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, ha mostrado una política de seguridad con la que le ha declarado el frente militar a los grupos ilegales. Se han visto cambios, sin embargo, la situación del proceso de paz está en juego.

Por un lado, los paramilitares desafiaron al presidente Uribe, asegurando que en el caso de que decidieran desarmarse, el aparato militar con el que el gobierno dice que van a derrotarlos no ha logrado solucionar el conflicto armado durante cuarenta años. Otro punto importante en este proceso es la financiación que aprobó el Congreso de Estados Unidos para la desmovilización de este grupo armado ilegal.

  • CON LOS "PARAS"
Entonces, el problema es que si el Presidente se ha mantenido firme en cuanto a los compromisos con los ‘paras’, la decisión de extraditar a los jefes de las AUC puede romper el proceso que lleva con ellos, pero si decide no hacerlo entonces puede desestabilizar las relaciones con Estados Unidos, quien ha sido el país que lo ha apoyado económica, política y militarmente en el proceso de desmantelamiento de los grupos al márgen de la ley. El presidente Uribe plantea la posición de tratar a los paramilitares igual que a la guerrilla, y presentar las mismas propuestas de diálogo. Sin embargo, alude que son grupos diferentes aunque los dos sean grupos armados ilegales.
  • CON LAS FARC

Por otro lado, está el proceso de paz que el gobierno tiene con el grupo guerrillero de las FARC, el cual está en un constante deterioro. Desde que el Presidente era el Gobernador de Antioquia quizó entablar un diálogo con este grupo ilegal y construir una Comisión de paz para frenar la violencia en el país. Desde ahí Uribe planteó su intención pacífica como última solución del conflicto con la guerrilla. Pero se replanteó la idea y fijo como primera instancia el diálogo pero lo condicionó diciendo que no es posible dialogar en circunstancias de violencia. Se podría plantear la idea de acabar con la guerra y establecer diálogos de paz si acaban la arremetida terrorista y dejan los ataques de violencia.

En estos momentos el presidente Uribe hizo un llamado urgente para recobrar la paz en el país, debido a la reacción que tuvo la sociedad colombiana frente a la democracia con la votación, pero este grupo ilegal ha tenido respuestas negativas realizando ataques que han dejado 35 muertos en las últimas tres semanas, las cuales el Presidente calificó de actos “cobardes”.

Ahora bien, en Colombia en este momento se ha dado un caso excepcional ya que el 28 de mayo del 2006 Álvaro Uribe Vélez fue reelegido como presidente en Colombia. Obtuvo una votación del 62.17 % frente a un 22 % de Carlos Gaviria y a un 17% de Horacio Serpa. Es su segundo mandato y debe retribuir a la confianza que el pueblo colombiano le ha brindado.

  • ¿CÓMO VA EL PROCESO DE PAZ?

El proceso de paz es uno de los principales temas en la agenda del presidente. Se ha manejado el tema de la reinserción y de la desmilitarización de los grupos armados ilegales y esto ha generado que se manejen temas como los indultos para los que se entreguen y reinserten a la legalidad. La constante afirmación que Uribe tiene preferencias frente a los militares hizo que el Presidente se pronunciara frente a esto diciendo que: “El gobierno no está manejando indultos ni por encima ni por debajo de la mesa con los paramilitares” y que “Los delitos atroces no son indultables ni amnistiables” y que “No se puede hablar frente al tema de los procesos con los paramilitares con un lenguaje de guerrilla, ni frente al tema de la guerrilla con un lenguaje paramilitar”. También se pronunció frente a la idea de que para recuperar la institucionalidad en Colombia, es necesario “un país sin guerrilla y sin paramilitares,” y para ello se debe unificar el lenguaje frente al uno y el otro, dice el Presidente.

  • LA EXTRADICIÓN
Frente al tema de la extradición el Gobierno dijo que: “la extradición no es negociable, nosotros no podemos volver a Colombia un país paria ante la comunidad internacional". Pero también el Presidente explicó que la extradición se ha universalizado y desmitificado en el derecho público en gran parte de los países, ya que se entiende, que si una comunidad se siente ofendida “por el delito que comete un ciudadano que vive en otra parte, esa comunidad, a través de su Estado, tiene el derecho de que se solicite la extradición”. En este tema del proceso de paz, la posición del Gobierno ha autorizado la extradición a Estados Unidos, Francia, España y otros países, a más de 210 personas.